Contrario a la
creencia popular, los gatos y los perros pueden congeniar muy bien mutuamente! Incluso
si no se convierten en los mejores amigos, usualmente pueden aprender a
tolerarse el uno al otro cuando viven bajo el mismo techo. Sin embargo, es
importante recordar que los perros tienen el potencial de herir seriamente o de
incluso matar a un gato. Por lo tanto, antes de introducir a los perros y a los
gatos entre sí, por la seguridad de sus animales, por favor tome en cuenta las siguientes
pautas:
Antes de la
Adopción
1. Asegúrese de que
el gato y el perro involucrados en la adopción sean buenos candidatos para vivir
con las otras especies.
Buenos
Indicadores para un Gato:
a. El gato ha
vivido exitosamente con otros perros anteriormente.
b. El gato es
tranquilo y relajado, no muy tímido o asustadizo
c. Al gato no se le han
extraído las garras
Buenos
Indicadores para un Perro:
d. El perro ha
vivido exitosamente con otros gatos anteriormente.
e. El perro no
tiene un fuerte instinto predatorio (no persigue fácilmente ardillas u otros
animales pequeños)
f. El
comportamiento del perro es en general suave y relajado
2. Intente reunir al
perro con un gato real para ver cómo responde el perro.
Para realizar esta
prueba, introduzca el perro a un gato que ya ha estado alrededor de otros
perros. Mantenga al perro con la correa durante la prueba, pero no contenga o restrinja
al gato de ninguna forma.
Comportamientos
del Perro que son Señales Positivas:
a. El perro
investiga cautelosamente al gato
b. El perro menea
la cola
c. El perro se
retira cuando el gato expresa señales de defensa
Comportamientos
del Perro que son Señales Negativas:
d. El perro
intenta perseguir al gato instantáneamente
e. El perro ejerce
tensión constante sobre el collar
f. El perro ladra,
gime, y aparece visiblemente agitado La mayoría de perros muestran una
combinación de señales negativas y positivas, de tal manera que puede resultar
difícil juzgar a partir de esta reacción inicial si un perro es un buen
candidato para vivir con un gato. Esta prueba sin embargo, le ayudará a tomar una
decisión más acertada sobre si es conveniente unir a un gato y a un perro en su
hogar.
Después de la Adopción.
Una vez que haya
tomado la decisión de tener un perro y un gato en su hogar, asegúrese de
introducir a los animales de tal manera que sea seguro y que cause la menor
cantidad de estrés para usted y sus mascotas.
1. Prepárese: Si usted trae un
nuevo gato a casa, es buena idea que practique de antemano una sesión de
obediencia básica con su perro, de tal manera que le será más fácil
controlarlo(a) durante la presentación de su nuevo gato.
2. Separe a sus
mascotas:
Si usted está adoptando un perro o un gato, sepárelo(a) de sus mascotas una vez
que traiga a la mascota adoptada a casa. Esto le dará a su nueva mascota tiempo
para ajustarse.
3. Cree un lugar
seguro para su gato: Este deberá ser un lugar al que su gato tenga acceso pero su perro
no. Puede utilizar una puerta para bebé o una puerta para gatos con el fin de
cerrar el acceso al área, o puede colocar el espacio de su gato en un lugar
alto para prevenir que su perro puede acercarse a él. El lugar seguro del gato
debe tener comida, agua, y una caja de arena. Su perro nunca deberá tener
acceso a la caja de arena o al plato de comida de su gato, ya que esto le causa
estrés al gato, (al igual que a usted, (¡debido a que los perros comen la heces
de los gatos frecuentemente!).
4. Alimente al gato y
al perro hacia el lado opuesto de la misma puerta. Esto motivará que
los animales comiencen a asociar un factor positivo (¡comida!) con su aroma
mutuo. Si uno de los animales se pone nervioso y se rehúsa a comer debido a que
el otro animal esta al otro lado de la puerta, mueva el plato de la comida más
lejos de la puerta hasta que la mascota se sienta lo suficientemente cómoda
para comer. Cada vez que alimente a su mascota, mueva el plato un poco más
cerca de la puerta.
5. Cambie la cama de
su gato por la de su perro y viceversa. Esto le permitirá a sus mascotas que se acostumbren
al aroma el uno del otro.
6. Las primeras
Introducciones: Después de una semana de separación más o menos, usted podrá
permitir que el gato y el perro se vean mutuamente. Para esta primera
introducción, solicite la ayuda de un amigo o miembro de la familia de tal
manera que dos personas se encuentren presente. Una persona deberá sostener al
perro en una esquina de la habitación. Tenga a la mano deliciosas golosinas
para el perro, y haga una sesión de obediencia básica con él (sentarse, acostarse,
etc.). Cuando alguno de los dos capte la atención del perro, la otra persona
deberá colocar al gato hacia el lado opuesto de la habitación. Una vez el
gato esté en la habitación, no lo restrinja de ninguna manera, ya sea
sujetándolo o encerrándolo en una jaula. Se le debe dar la opción de escapar. Intente distraer
al gato con juguetes y golosinas. Permítale explorar la habitación si él lo
desea. Recompense y elogie al perro si presenta un comportamiento positivo
hacia el gato. Repita esta introducción varias veces.
Recuerde:
varias introducciones cortas tienen mejor resultado que pocas sesiones prolongadas.
Si
el gato escapa inmediatamente, continúe alimentándolos en el lado opuesto de la
puerta e intercambiando su aroma mutuamente, y luego, un par de días después,
intente introducirlos nuevamente.
7. Libere la correa: Si estas
introducciones iniciales tienen buen resultado, puede quitarle la correa al perro
cuando ambos estén en la misma habitación. Asegúrese de que su gato tenga
acceso a su lugar seguro en caso de que surja la necesidad de refugiarse.
8. ¡Supervise,
Supervise, y Supervise!: Continúe manteniéndolos separados cuando usted esté ausente y
supervíselos de cerca cuando se encuentre en casa, hasta que se sienta completamente
cómodo dejándolos solos juntos. De vez en cuando reevalúe sus comportamientos. Espere
a que su conducta sea consistente y estable antes de dejarlos solos sin
supervisión.
9. Una observación
sobre Gatitos y Cachorros: Nunca deje a un gatito solo con un perro, y mantenga al gatito
separado de un perro lleno de energía hasta que haya crecido totalmente. La
mayoría de los gatos adultos le mostraran a los cachorros quién es el jefe,
pero si un gato no puede valerse por sí mismo, separe al gato del cachorro
hasta que el cachorro madure.
10. Si en algún
momento se siente incapaz de lograr una introducción satisfactoria entre su
perro y su gato, por favor contacte a un especialista en comportamiento animal.
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