Consejos si has encontrado un gato
SI ES ADULTO
1º. ¿Estás seguro de que está perdido? Igual es de alguna casa cercana con acceso al exterior, y en lugar de ayudarlo, le das un disgusto a él y a sus “papis”.
Si estás
seguro de que está perdido, y se deja coger, llévatelo a casa si puedes.
La calle no es un lugar seguro para gatos caseros.
2º. El segundo paso es comprobar su estado y si tiene alguna chapa o collar con un nombre o un teléfono donde poder llamar. Hay que tener en cuenta que no todos los gatos caseros llevan collar, y que no lo lleve, no quiere decir que no lo sea.
Fíjate
también en su morrete, si tiene heridas y/o sangre (te dará una pista de
cómo ha llegado a la calle). Si es así, probablemente se haya caído de
una ventana.
3º. Carteles.
Los gatos cuando se pierden, se suelen quedar en los alrededores. El
miedo les impide moverse y buscan un sitio donde esconderse. Seguramente
donde lo encontraste está cerca de su hogar, por lo que es importante
que pongas carteles diciendo que se ha encontrado un gato, un teléfono
de contacto, el día, la hora y las características del gato, Importante:
Fijate en algún detalle del gato, que te sirva para comprobar si las
personas que te llamen son sus dueños. No se lo entregues al primero que
te llame sin asegurarte.
4º. Acomódalo en tu casa mientras encuentras a los dueños. Si tienes más gatos, mantenles separados
(en una habitación, en el baño, etc…). Por la tranquiliadad del recien
llegado y de los tuyos. Ten en cuenta que el nuevo está en un estado
grande de stress y los tuyos no entenderán quién es el recien llegado. Y
para evitar cualquier tipo de contagio. Aunque sea casero, no sabes si
tiene pulgas, parasitos internos o alguna enfermedad contagiosa.
5º. Llévalo a leerle el chip.
No sólo los perros llevan chip. Cada vez más, se está identificando a
los gatos con chip. Llévalo a tu veterinario y con suerte aparecerán los
datos de los dueños.
6º. Si todavía no has encontrado a los dueños, ponte en contacto con los veterinarios y protectoras de la zona. Ten en cuenta que los dueños al buscarle, será a los primero sitios a donde acudan.
SI ES UN CACHORRITO DE LECHE

La mejor alimentación y los mejores cuidados para un cachorrito son los de su madre. Antes de cogerlo, asegurate de que es verdad que está abandonado y que no hay posibilidad de que su madre lo recoja.
Si no es así, y no hay forma de que sobreviva, sólo te tiene a ti. Te damos los siguientes consejos:
Temperatura:
Los gatitos cachorros no son capaces de regular su temperatura corporal
hasta, por lo menos, los dos meses de vida. Por lo que es vital que tú
le proporciones ese calor. Para ello lo ideal es calentarle con una
mantita eléctrica a una temperatura constante y no demasiado alta. Entre
la manta y el bebe, pon una toalla o mantita para evitar el calor
directo y posibles quemaduras. Si no tienes mantita eléctrica o
mientras consigues una, puedes arreglarte momentáneamente con un
botellín de agua o dos. Llénalos de agua caliente, envuélvelos en un
trapo o camiseta, y ponlos junto al cachorro. Ten en cuenta que reptan y
se mueven. Nosotras solemos ponerles en un transportín cerrado, con un
empapador, calor y un peluche pequeño que le haga tope y le haga sentir
el calor de la madre que ya no tiene. Si lo que necesitas es que entre
en temperatura rapidamente, nada como acomodarle en tu escote. Estará
calentito y el sonido del corazón le tranquilizará.

- Si no es capaz de comer sólo, tienes que darle biberón. Hasta los dos meses de edad los cachorros necesitan tomar leche.
Si no tienes idea de la edad que puede tener, fíjate en el cordón umbilical, en sus ojos, su peso y sus orejas:
- Si todavía tiene el cordón umbilical, está en sus primeros 5 -7 días de vida.
- Si tiene los ojos cerrados, no tendrá más de dos semanas. Es la etapa más delicada.
- Si tienes en casa una báscula de cocina, pésalo. No sólo podrás calcular sus días de vida, sino que es recomendable llevar una tabla anotando el peso del cachorro cada dos días y así comprobar si está creciendo adecuadamente.
- si pesa entre 100 y 200 gramos, está en su primera semana de vida.
- si pesa entre 200 y 300 gramos, está en su segunda semana de vida.
- si pesa entre 300 y 400 gramos, está en su tercera semana.
- si pesa más de 400 gramos, tendrá alrededor de 1 mes.
- Si las orejas ya van cogiendo forma puntiaguda y se le han separado de la cabeza, está cerca del mes y medio-2 meses.
Preparación de biberón: La leche de vaca NO
es conveniente para los gatitos. En veterinarios, tiendas de animales,
El Corte Inglés, etc… venden leche en polvo especialmente indicada para
criar a gatitos huérfanos. Hay varias marcas: San Dimas, Lacta Diet,
Royal Canin, etc. En todas te indicarán la forma, proporciones de
prepararlo y tomas necesarias.
Algunos biberones de estas marcas son demasiado grandes para los de
pocos días. Nosotras usamos jeringas (sin aguja, claro) de entre 2ml y
4ml para el inicio.

En el caso de tener que dar una primera toma antes de poder comprar
leche preparada, es conveniente que sea desnata y rebajada con un poco
de agua. Templarla un poco y comprobar la temperatura en el dorso de la
muñeca antes de dársela.
Administración: Importantísimo:
el bebe gato “mama” con las patas hacia abajo, como si se apoyara. No
le pongas NUNCA como a los bebés humanos (boca arriba), en lugar de ir
la leche al aparato digestivo irá al respiratorio y se producirá en
breve la muerte por neumonía por aspiración.

Déjale que lo tome a su ritmo. Con paciencia y hasta conseguir que
tome la cantidad correspondiente, pero nunca forzando, ya que puede
provocar que la leche vaya al conducto respiratorio y se ahogue.
Posología:
Al principio el número de tomas debe ser elevado, cada 3 horas. Poco a
poco a la vez que se aumenta la cantidad de leche, se irán espaciando
hasta el momento que se alimente solo.
Salud e Higiene: Es
necesario limpiar bien los utensilios después de cada utilización.
Antes de despertarle para la toma, recomendamos tener ya preparada,
templada y lista para tomar su leche. Despiértalo acariciándolo con una
gasita templada como si fueran los lametones de la madre. Y ofrécele el
biberón.
Después de la toma toca LA ESTIMULACIÓN.
Es muy importante. Los cachorrines necesitan los lametones de su madre
para lavarlos y provocar el reflejo de orinar y excretar. Su mami no
está, así que tú ocupas su lugar. No tengas miedo, es muy sencillo.
Masajéale la tripita con la yema de dos dedos en sentido de las agujas
del rejoj. Con una gasita, algodón o pañuelito de papel humedecido con
agua templada, tienes que simular los lametones de su madre en el
culete. Verás que enseguida comienza a orinar.
Con el tema de las caquitas tampoco hay que agobiarse. Es lógico que
si sólo se alimenta de leche líquida, y está en etapa de crecimiento,
todo es aprovechado por su cuerpo y haya pocas deposiciones. Pero si
pasa dos días sin hacer, es hora de añadir una gotita de aceite de oliva
en cada toma. Las leches preparadas es frecuente que les estriñan. Si
sigue sin hacer, es momento de que consultes con tu veterinario.
Sí el gatito está sano durante las tres primeras semanas de vida sólo
duermen y comen. Sí lloran o están muy inquietos es que tienen hambre,
frío o están enfermos, por lo que se impone la consulta al veterinario.
A partir de las cinco semanas de edad hay que ir introduciéndolos poco a poco en la ingesta de comida sólida.
Para ello, le debes ofrecer comida de lata o introducírsela en la boca,
un poco cada día, para que vayan aprendiendo a masticar y su estómago
vaya acostumbrándose a ésta nueva forma de alimentarse.

IMPORTANTE: Si
tienes más gatos en casa, no les dejes que le laman y estén juntos. Las
enfermedades infecciosas se contagian por flujos, tales como la saliva y
la orina. Se responsable, no les pongas en riesgo ni a los tuyos, ni al cachorrito recién llegado.
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